Soy Victoria, arquitecta y creadora de para vestir mesas.
En 2024, después de casi diez años trabajando de manera independiente en interiorismo y arquitectura comercial, sentí que era momento de crear algo distinto. Soy mamá de Isa y Max, y con su llegada nació también la necesidad de volver al trabajo desde otro lugar, uno que reuniera todo lo que me apasiona: el diseño, el interiorismo, la cocina, la comida, el arte de recibir y las telas.
Así nació para vestir mesas, como un espacio donde todo eso se une.
Desde el comienzo, la idea fue trabajar de manera artesanal, cuidando cada detalle y colaborando con costureras locales. El taller funciona en casa, en un espacio que fui transformando con mucho amor.
En ese proceso de crecimiento y definición, se sumó Martina, mi hermana. Contadora de formación, aporta una mirada complementaria y fundamental: la organización, los números y la estructura que permiten que la parte creativa pueda desarrollarse y crecer de manera ordenada y sostenible.
Desde entonces, trabajamos juntas. Yo desde el diseño, el interiorismo y la creación de cada pieza; Martina desde la planificación, la gestión y el cuidado de cada proceso. Dos miradas distintas, pero una misma intención.
Cada pieza está pensada para acompañar momentos reales: mesas que se disfrutan, se comparten y se celebran.
Porque vestir una mesa es, para nosotras, una forma de celebrar lo simple.
